LP – Manal – Manal – Capa Dupla

R$ 230,00

  • Ano: 1970
  • Formato: LP Capa Dupla Lacrado
  • Quantidade de Músicas: 7
  • Gênero: Hard Blues Argentino
  • Gravadora: Sony Music
  • Origem: Argentina

La bomba que estallaba en 1970, fundando las bases del blues en castellano, continua aun vigente, esparciendo esquirlas de existencialismo y paisaje urbano. Es momento de renovar el encuentro, ahora en formato FLAC de 24 Bits. Sepan disfrutarlo navegantes, hoy mas que nunca, en este tiempo de confinamiento.

En el año 1968 Javier Martinez, ex integrante del Grupo De Gaston, conoció a Claudio Gabis y al poco tiempo se les sumo un viejo conocido de Javier, Alejandro Medina, que ya habia sido el bajista de los Seasons. Con la formación del trio comenzaron a ensayar los temas que Javier compuso en la época de La Cueva y La Perla del Once. Durante 1968 el trio se llamaba Ricota, nombre sugerido por Marta Minujín. Es entonces que conocen a Jorge Alvarez, que pretendía llevar al gran público la música y el arte que no encontraba cabida en los circuitos comerciales. Por iniciativa de Alvarez el trio deja a un lado el nombre Ricota y lo reemplaza por Manal (de “como viene la mano”). Ya como Manal graban un simple con los temas Para ser un hombre más / Qué pena me das. El simple fue editado por el sello Mandioca organizado por Alvarez a la vez que el grupo se se presentaba públicamente en recitales organizados en el Teatro Apolo en noviembre de 1968. Durante 1969 Manal continuó con sus recitales, tal vez los primeros en merecer el nombre de tales en la historia del rock argentino. Su segundo simple fue No pibe / Necesito un amor.
La consagración de Manal llega finalmente en febrero de 1970 con la edición de su primer album titulado simplemente Manal y editado por Mandioca. Tanto la fuerza y el tono burlón de Jugo de Tomate (otro inmediato exito que fue memorizado por toda una generación y del que aún se ecuchan versiones) como por la belleza de Una casa con 10 pinos o la crudeza de Informe de un día, mostraban a Javier Martinez como un compositor rico y sincero. Avenida Rivadavia, con su tono innegablemente jazístico, rescataban en cambio el swing de Alejandro Medina y la fuerza de su vocalización. Pero lo mejor del álbum, el centro del mismo, era el legendario Avellaneda Blues, donde un estupenda letra en forma de telegrama deslizaba pinceladas de un mundo suburbano real e inquietante, realzado por un punteo de Claudio Gabis que se cuenta entre los mejores solos de guitarra de la historia del rock vernáculo. Este es reconocido como el “Blues de Buenos Aires” y jamás fue igualado ni por ellos ni por sus imitadores.